Archivo de etiqueta: Escritor Invitado

Mundo sin cordura

de

Difícil es este mundo para quien lucha con el escudo de la verdad y su espada se llama justicia. Seguramente lo creerán un loco o un farsante, por creer con principios e ir… Sigue leyendo

Después de la muerte de mi padre

de

La voz de mi papá estaba intacta, el característico tartamudeo, su habitual exceso de silencio entre palabras.

Encuentro

de

Un vagabundo busca un lugar donde guarecerse de la intemperie. Entiende que ya no se encuentra solo, entonces recuerda la crispación que sienten los humanos cuando se enfrentan con lo extraordinario.

Las palabras

de

Le dije que no eran correcciones, que me gusta buscar las palabras exactas, en rigor sé que las palabras exactas no existen, pero me es imposible no buscarlas.

El Castillo Violeta

de

Ella veía desde la ventana los intensos verdes producto de la infinita pradera que acompañaba el camino. La brisa fresca pegaba en su cara, recordándole lo natural de aquel desconocido lugar. Después de… Sigue leyendo

Caza de Brujas

de

Los vericuetos argentinos de la investigación y desarrollo

Tiresias sabía todo

de

Una reflexión sobre Tiresias y el sexo.

Una carta para Ana

de

Una historia real, una carta real sólo con los nombres cambiados. El amor y el destino.

El mundo de hoy, o mejor dicho, nuestro mundo de hoy

de

Una opinión cruda sobre la vida acelerada de hoy en día.

Angelina

de

A veces la distancia no es lo que nos separa. A veces la vida simplemente nos pone en sitios diferentes. La historia de un milanés y una porteña.
Por Italo Persegani.

Detrás de la foto

de

¿Qué hay detrás de una fotografía? Escribe Luana Vallejos, fotógrafa.

“La importancia de ser mediocre”

de

El recuerdo de un abuelo a través de la nebulosa de los años en donde las cosas no se contaban, y una certidumbre tan fulminante como liberadora. Por Italo Persegani

Caso Lidia Rosseau

de

“A veces, Lidia se volvía a su biblioteca interrogándose sobre esta manera de vivir, ¿Sería acaso una mera manía… como la de aquel que llena su cuarto de pisapapeles o de artículos japoneses, una forma de escapar…”

Un día azul

de

“…cuando me lo lleve estaba frío. Siempre después de que me lo ponía en la cintura se calentaba ahí no más, pero esa mañana no. Me hizo acordar al velorio del Oso, que tenia algodones en la nariz y tres tiros en la espalda…”

Todo listo

de

Necesitaba tomarme el tiempo para enfrentar mis miedos.

Filosofía II

de

Hay cosas que le ganan a nuestro control. Hay cosas que no se dejan dominar tan fácilmente. Hay cosas inesperadas que se imponen a la proyección de lo que debemos ser.