Rutinas cruzadas

de

“La sensación de que nunca había trabajado en la calle, lo devolvía a la triste realidad de una clase media, asalariada con sueños hipotecados y presa de un consumismo innecesariamente desmedido.”

Partidos y separados | Capítulo 2

de

Llega el segundo capítulo de “El migrante kurdo”. Ayelén Sepúlveda y Martín Rumbo nos hacen vibrar con la historia de Jale Siedra.

El Testigo

de

A veces la vida nos pone en un lugar privilegiado, y somos los selectos testigos de la historia.

Cacería Humana

de

Con el sí confirmado del recluso, solo restaba conseguir un “blanco móvil” más y el paquete quedaría terminado.

El migrante kurdo | Capítulo 1

de

Martín Rumbo escribe junto a Ayelén Sepúlveda la historia de una familia kurda que tiene que refugiarse en Argentina.

¿Será cobardía…?

de

“La existencia de Dios se puede probar por la existencia de la mujer.”

Héroes del capitalismo

de

Siempre que hayan personas de buena voluntad que produzcan bienes y gente de buena voluntad que los necesiten, el mercado surgirá

Lágrimas en el mar

de

El viento soplaba fuerte y levantaba bruscamente la fina arena que golpeaba sin piedad una playa desierta al sur de Mar de Las Pampas. El invierno siempre era más cruel en aquellas latitudes.… Sigue leyendo

El peor enemigo de la política moderna

de

Martín Rumbo nos cuenta sobre un temible e imparable enemigo de la política tal como la conocemos en la actualidad.

Comprar chupetines con cocaína

de

Comprar chupetines con cocaína es algo fantástico

El verdadero paraíso moderno

de

¿Qué hay detrás de la oferta indiscriminada del sexo como objeto complaciente en esta sociedad seca de motivaciones?

¿Cúal es la diferencia entre el socialismo y el capitalismo?

de

Un cuentito para explicar una confusión conocida

El caballo

de

Un accidente que pudo ser tragedia… un caballo al costado de la ruta, una duda de demanda de por medio y el llamado del propietario.

Tedio

de

Un hombre camina aburrido durante una noche común… hasta que algo sucede a su alrededor.

Aquellas pupilas

de

Su risa se abría como las alas de un cóndor y su mirada celeste parecía desaparecer en sus pupilas inmensas.

La posta de Don Segovia

de

Era la madrugada de un sábado aplacado,  con el cielo hinchado como quedan los ojos después de una larga lloradera. Un suspiro cansino acompañaba al propietario que veía arder en llamas, aquella Posta,… Sigue leyendo

Zapatos rojos

de

…de zapatos rojos, confusiones, disidencias y coincidencias…

EL Alien Peronista

de

Por que NO soy peronista

Porque soy peronista

de

Muchas veces en la vida me hacen la misma pregunta… en esta sencilla nota, mi respuesta.

El pica boletos de los cuentos cortos

de

Cristian nos deja la historia de Juan Carlos, empleado ejemplar de los de antaño de la Compañía Nacional de Tranvías.