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Mi vida con Melisa (2)

de

“La miré. Tenía el pelo, su corto pelo revuelto, los ojos hinchados, la sonrisa fácil.”

Los Transhistóricos quieren un subsidio de $4.630.-

de

La dura realidad de los “transhistóricos”, perosnas trans que nacieron sintiéndose nacidos en épocas anteriores.

Mi vida con Melisa (1)

de

“La verdad que me gustaría un día enamorarme y andar con alguien, pero no me pasa…”

Hecha la ley, hecha la trampa

de

“El fariseo era un tipo que cumplía todas las leyes judías al pie de la letra […] pero no el propósito de ellas…”

El por qué de mí

de

“Ya nadie te va a decir que no y te vas a envenenar poco a poco en ese poder…”

“¡Tancredi, espera!”

de

“—Un Falconeri debe estar a nuestro lado, por el rey.
—Por el rey, es verdad, pero ¿por qué rey?”

El eje de la Creación

de

“‘No puedo permitir que nuestro Dios se rebaje a ser uno de estos miserables seres’, dijo el luminoso arcángel.”

El club de los varones

de

Que las mujeres hagan un mundo nuevo, que no copien lo que hace tiempo que está mal.

Recuerdos de Fulton

de

“Con la puerta abierta de la cocina, mientras tomaba un mate, iba calculando la distancia a la que se encontraban los dos troncos grandes que tenía que traer…”

Con cualquiera

de

“Ya perdiste el placer de estar con una mujer…”

Otro abrazo

de

“…y me abrazaste, y te abracé fuerte…”

La basura de ser hombre

de

Cómodos, hipócritas, egoístas.

…entonces somos felices

de

“El éxito es un consuelo de las inseguridades que buscan permanecer en la mente del otro para no sentirse solos.”

Por qué “sí” existe el infierno

de

¿Existe o no existe el infierno…?

Soñemos que me quieres y te quiero…

de

“…en esa esquina te tomé de la cintura y, sin música, sin ritmo, empezamos a bailar.”

Una noche de algún día

de

“Nunca busqué tu nombre,
nunca quise estar contigo.
Si han pasado tantos años
¿A qué el que seamos amigos?”

La traición del manzano

de

“Algunos llegaron a pensar que no era un manzano, sino que era un árbol que daba unos frutos muy similares a la manzana…”

Para Teresa

de

Ella que merecía la gloria, quedó sepultada bajo el nombre de otra mujer.

Como si las tinieblas fuesen un recuerdo

de

“No, no sos la mujer más linda del mundo. Al menos para mí no lo sos.”

El malo de nuestro tiempo

de

¿Cómo es el malo creíble de nuestra literatura contemporánea?
CONTIENE SPOILERS.