El día en que Pity Alvarez salvó a la Argentina

Corría un julio gris con subibajas cambiarios, tarifazos y caras largas por la temprana eliminación mundialista del seleccionado local. Los noticiosos ensaladaruseaban entre la novela de Rial y las notas en los supermercados, mostrando cuánto menos valían los papelitos coloridos que nosotros cariñosamente llamábamos pesos.

Alternando entre pavadas alegres en Instagram, gordos que se hacen los irónicos en Twitter, el copy paste de los diarios menducos y lo poco que iba quedando de Facebook, una noticia estremecía al inconsciente colectivo nacional: Pity Alvarez había matado a un amigo.

Curiosa fecha había elegido el ex líder de Viejas Locas para cargarse a ese muñeco, tan cerca justamente del Día del Amigo (o día del ameo para él). Al parecer el tipo no era tan amigote y aparentemente también era transa, por lo que Alvarez en un rapto de inconsciencia y estupefaciente estupidez le despachó un par de cuetazos sin más. Bien a lo rockstar.

Todos sabíamos de antemano que un día escucharíamos que Pity se había muerto de sobredosis o que se había suicidado, pero esta nueva faceta gangster del artista no la teníamos registrada. Pasaron los días y el cuerpejo del detenido Alvarez comenzaba a sufrir alteraciones psíquicas y físicas, consecuencia de una galopante abstinencia.

El dólar en 26, 27, 28, 29, 30, 29, 28, 27, 26. La nafta por las nubes. Los vencimientos de Lebacs con cifras superiores a los 40 puntos. Los recortes del FMI. Los consejos de Lilita. El gobierno nacional ya no se podía dar el lujo de añadir nada más a la presión social. El fantasma de que el pais volviera a caer en las feroces fauces del peronismo acechaba en cada rincón. Argentina no se podía permitir otro gobierno populista, ya habíamos visto cómo terminaba esa película con Venezuela.

Todo parecía irse por la borda y ya se empezaba a palpitar un ambiente enrarecido en el pais. Acá en Argentina podemos decir Voldemort sin miedo, repetimos Candyman 3 veces frente al espejo e incluso podemos gritar Bomba en un avión de Aerolíneas Argentinas sin mayores consecuencias, peeeeero lo que no se puede susurrar siquiera por lo bajo es la palabra “Corralito”. Y ese miedo se vivía día a día en la city porteña.

Para mitigar los violentos efectos que el síndrome de abstinencia estaba produciendo en el Sr. Alvarez le suministraban diariamente una pequeña dosis de Paco para mantenerlo estabilizado y evitar que se auto infligiera lesiones. El pais estaba en vilo con la cobertura del juicio de Pity Alvarez. El fiscal de la causa había pedido perpetua y la defensa alegaba demencia. Era un Boca River.

El juez dictó sentencia. Apoyándose en la tesitura planteada por la defensa de que el acusado no tiene el completo uso de sus facultades, producto de años de abuso de drogas varias y se dispone su traslado a una unidad de internación de cuidados mentales.

En esa unidad especial se le continuó suministrando pequeñas dosis de Paco que al poco tiempo le consumieron por completo el cerebro. En ese momento Pity Alvarez salvó a la Argentina.

Hubo todo un solemne y espamentoso debate sobre el rol del Estado paternalista al momento de cuidar de un enfermo mental y la discusión cuasi eutanásica sobre si el suministro de drogas a un adicto eran parte de su recuperación o eran cuidados paliativos disfrazados de placebos. Pañuelos violetas a favor de la droga y pañuelos naranjas a favor de la vida (suponemos).

Como somos un país cholulo y los artistas se pusieron el pañuelo violeta porque estaba más de onda, el pueblo se terminó decidiendo a través de los legisladores en votar y aprobar la “Ley Pity” que otorgaba a los adictos sin retorno la posibilidad de elegir pasar sus días en una granja aislados de la sociedad, donde les suministrarían dosis diarias de droga hasta su muerte.

2019. María Eugenia Vidal electa presidente de todos los argentinos. El miedo de llevar a Mariu de presidente era perder en la Provincia de Buenos Aires. Pero eso ya era cosa del pasado. Incluso habían optado por un candidato blando para el puesto, ya que el territorio no era lo de antes. Con la Ley Pity había bajado a porcentajes ridículos los delitos narcos porque la droga la regalaba el estado. Y los adictos que antes delinquían para conseguir su dosis de Paco, ya la tenían asegurada, con lo que la delincuencia había bajado a límites insospechados, tanto como para llevarlo a Esteban Bullrich de candidato oficialista.

Pasaron un par de años y el pais sumido en una misteriosa paz social, comenzaba a sospechar respecto del incierto destino de los cuerpos y órganos de los adictos enviados a las granjas. Por suerte ya se acercaba el mundial de Qatar 2022 y Tinelli -el flamante presidente de la AFA- había convencido al técnico Simeone de poner juntos desde el arranque al viejo Messi y al crack Dybala.

VAMOS ARGENTINA!!!