Lenguaje inclusivo y la ruptura de lo binario

“¿Cuál es el ruido de una sola mano que aplaude?”

Hace un tiempo presencié un intercambio de opiniones acerca de una temática que no viene al caso, pero de la que se desprendió el motivo de esta nota. De todo aquello, una no tan simple cuestión quedó dando vueltas en mi cabeza y despertó la inquietud de replantearme ciertas cuestiones que hasta ese momento no lo hacía y de las que, en un primer momento, me mofé. Creo que fue una piba o un chabón en la televisión al que le escuché decir “nosotres les estudiantes”… “sesión de diputades”… “hay poques diputades indecises”. Debo reconocer, al principio, pensé en lo mal que hablaba esa persona. Luego de ello sobrevino una conversación en la que me plantearon la siguiente situación: “Si vienen paseando dos minas se le dice ahí vienen las dos, pero si vienen con un choco, macho éste, se dice ahí vienen los tres, o sea, por el solo hecho de que el choco es machote, esto anula a las dos mujeres como femeninas.” Dicho de otra forma: “el masculino es extensivo a las mujeres” en el lenguaje hoy practicado por los hispano hablantes, el uso del género gramatical masculino como genérico indiscutible. Todo esto despertó en mí la curiosidad y comencé a leer sobre lenguaje inclusivo, lenguaje no sexista o lenguaje de género.

¿Qué es el lenguaje? El lenguaje es la facultad del ser humano de expresarse y comunicarse con los demás a través del sonido articulado o de otros sistemas de signos según definición de la RAE, que a su vez acepta que es un estilo y modo de hablar de cada persona en particular, una posible definición ¿podríamos decir? del típico chamuyo argentino. Aquí comenzó cierto inquirir por este tema y de esto se desprende que la lengua o lenguaje es algo no muerto, algo vivo y en constante evolución, es creado por la sociedad, sirve a la misma y no deja de ser una práctica, un reflejo de esta. Me tomé el laburo en serio se podría decir. Entonces sigo un poco más y gugleo y encuentro wikipediando, al toque, que “Las expresiones lenguaje inclusivo o lenguaje de género se emplean en diversas disciplinas que investigan los efectos del sexismo y del androcentrismo en el lenguaje. El estudio de la teoría del lenguaje sexista es paralelo al del lenguaje no sexista y cae dentro del ámbito de la filosofía, la sociología del lenguaje, la antropología lingüística, la sociolingüística y la etnografía de la comunicación”. Busco el origen y encuentro la utilización del desdoblamiento y el género no marcado, y cabe destacar en este momento, en cierto movimiento feminista, pero, para mí sorpresa, no es tan nuevo. Muchos de nosotros escuchamos el desdoblamiento, todos y todas, chicos y chicas. Esta primera aproximación hacia el lenguaje inclusivo y hacia esta ruptura de lo binario, tiene varias críticas. Una es el llamado principio de economía del lenguaje, o sea, caer en un circunloquio. Por otro lado, está la crítica a que lo binario termina siendo caer en masculino y femenino, o sea, este primer lenguaje no sexista intentaba incluir, pero no lo lograba completamente.

Comenzó en este proceso evolutivo la utilización del @ para representar lo genérico en el género de las palabras, un ejemplo puede ser tod@s. Luego se empezó a popularizar el uso de la “X” en reemplazo de la letra que le otorga el género a la palabra y muchos ven en este punto el comienzo o el logro del nacimiento del lenguaje inclusivo, ejemplo de este momento pueden ser: todxs, niñxs, etc. Pero también esto trajo aparejado un bondi bárbaro o un problema transversal. El empleo de la “X” sirve exclusivamente para el uso escrito, complicando la lectura y el pronunciamiento, por lo tanto, este avance hacia la mayor popularización de este tipo de lenguaje era motor y freno de este movimiento. Para remediar esto se tomaron dos bases, una fue el buscar la interpretación del idioma inglés que es más genérico y, la otra, fue el estudio de las palabras sin género como pueden ser “valiente, salvaje, cantante” con lo cual se toma la letra “E” como vocal sin género y comienza a expandirse hacia el resto de las palabras. De esto derivan los términos en lenguaje inclusivo como pueden ser “todes, amigues, diputades”, etc.

Todo esto va más allá de una lucha planteada desde el feminismo, no se sienta afectado en este momento el orgullo del macho argento. En este punto, dejo de usar internet o de navegar por la web para terminar la idea y empezar la guitarreada que derivará en la conclusión. La ruptura con lo binario, de este movimiento, también va más allá, busca la inclusión del que se considera distinto, los individuos involucrados se están planteando romper con cierta forma de pensar al hombre y a la mujer, de pensarnos. Sin duda, no quiero hacer una apreciación particular de este tema, sino comenzar a discutir o pensar o traer algo que está pasando en estos momentos y pueden derivar en qué sabe quién. Es re groso pensar en el movimiento que se puede estar gestando y que nos puede llegar o no a cambiar algo que tenemos tan arraigado como es el lenguaje español que hoy vemos como tal y hasta de cierta forma lo vemos como completamente estático.

Queridos lectores, no quiero hacer algo muy extenso y redundante, pero si la evolución nos lleva a trabajar en pos de la igualdad, parte de ello puede ser plantearse estas cuestiones. Por ahí es tiempo de derrumbar ciertas ideas arcaicas, por ahí podemos pensar en que esto puede ser superador y más justo, sinceramente quiero marcar dos cosas antes de concluir. La primera es que no sé donde me encuentro parado con este asunto, con lo escrito en esta nota, pero sé que lo estoy debatiendo internamente y quería compartirlo con ustedes y saber también sus ideas, al fin y al cabo, el lenguaje no es una lengua muerta como mi cabeza tampoco se compone de ideas acabadas y el plantearme nuevas cosas es algo que me planteo diariamente para crecer y ser mejor persona y, en definitiva, más justo. La segunda, y con esto concluyo, la utilización de gentilicios, términos en inglés adoptados por todos y verbos creados recientemente y aceptados, no fue casual sino para marcar un punto, sé que no corresponde expresarse de cierta forma en un texto y sobre todo ante el tenor de donde se publica, pero espero se tome a bien y sea entendido.

Del movimiento se entiende que no es plano, ni finito, ni acabado. Pensarse y repensarse. La misma paradoja de Teseo así lo dice o por el contrario Heráclito al afirmar que: “Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos.”

Escrito por Federico Nardi