Inventio

Inv 1

Intentaba escribir mientras los rayos del sol entraban por la ventana y se entreveraban con la inspiración.

Narró el primer episodio de un Aquiles derrotado y dos jinetes surcando las aguas del ponto. Luego su mundo y sus griegos se derrumbaron. Decidió dejar de lado la épica y pensó en otra historia.

Golpearon la puerta… Abandonó la pluma en el escritorio. Estuvo la mayor parte del tiempo con sus hijos, quienes vinieron a visitarlo.

Cuando partieron, retomó la letra. Le costaba recurrir a un solo leitmotiv en la posibilidad de tantos hilos y palabras. Trazó algunos garabatos. Sonó el teléfono. Atendió. Comenzó a hablar en inglés. Estuvo media hora charlando acerca de negocios.

Pasaron otros treinta minutos. Leyó un libro de Maupassant. Abandonó la lectura. Evocó sus viejas sensaciones. Empezó a escribir una historia situada en la noche más oscura de Transilvania: dos jueces le preguntaban a un ladrón de catedrales ‘‘qué es lo más importante’’. Si el bandido respondía correctamente, disfrutaría de su nueva libertad.

Se veía muy satisfecho con esta nueva narración. Lo develaban sus ojos ardientes, su mano incansable.

Oyó golpes en la puerta. Aunque estaba demasiado sumergido en el relato, volvió a interrumpir su creación. Abrió. Dos jueces lo visitaban. Le enseñaron un antiguo manuscrito y le preguntaron qué es lo más importante.   

Sorprendido, cerró los ojos, volvió a abrirlos y los sujetos habían desaparecido.

Maravillado, regresó a su escritorio y concluyó la historia.