Encuentro con una prostituta

–Disculpame, cariño, ¿Me podés pagar el pasaje?– me preguntó una mujer que, a pesar de sus años, se mantenía radiante.

–Sí– le respondí y me saqué los auriculares.

–¿Me puedo sentar al lado tuyo?

–Sí.

–¿Cómo te llamás?

–Valtian, ¿vos?

–Carmen.

–¿A qué te dedicas?– en este punto, pensé que terminaría sin riñones en una cama de hotel.

–Escribo, estudio e intento trabajar en un diario. ¿Vos?

–Soy prostituta– dijo casi susurrando– ¿Querés pasar un buen rato?

–No tengo un mango, imagínese que ando con la tarjeta de un amigo, tenía doscientos y ahora sólo tiene 5 pesos.

–Que buen amigo sos– dijo sonriendo.

–Lo intento.

Reímos.

–¿Cómo es trabajar en un diario?– me preguntó.

–Es como ser una vieja de barrio, tenés que ser el primero en enterarte de los quilombos para contárselos a los demás. ¿Te gustaría una nota?

–No cariño. Pero podés preguntarme lo que quieras.

–¿Hace cuanto trabajas?

–Desde los dieciocho y tengo treinta.

–¿Lo hacés por qué querés?

–Sí y me cuido. Ya voy a dejar esto– miró sus zapatillas.

–¿Te has enamorado?

–Sí… Nunca de un cliente, siempre de otras personas.

–¿Cómo quienes?

–Hombres buenos, cariño, los reconozco cuando los veo. Vos sos uno de tantos.

–¿Qué tienen de diferente?

–No buscan siempre sexo ni aprovecharse de la mujer sino quererla y, sobre todo, escucharla. Los pibes buenos, son atentos.  Con los años me he dado cuenta que los besos y el sexo, con práctica, se aprenden a hacer bien, pero a querer y amar no se aprende con la práctica. Es algo que nace. Te pueden endulzar todo lo que querás el oído pero cuando le sacás la ficha a un chamuyero, ya nadie te pisa, cariño.

–No te vayas a enamorar de mí– le dije en joda.

–No –se rió– Quedate tranquilo, estoy en pareja y me demuestra… Después de todo lo que le he contado, igual me quiere. Me tengo que bajar en la siguiente, un gusto Valtian– me dio un beso en la mejilla y se bajó del bondi.

Cuando se bajó pensé <<¿Por qué no salgo con plata de mi casa?>>, después  <<¿Por qué no le pedí el número?>> y al final <<Esto lo tengo que escribir, no todos los días, se aprende algo así>>.