Bienvenido Compañero Trump

Mientras el populismo por fin es desplazado de Latinoamérica luego de más de una infame década, la retórica demagógica hace su nido al mando del país más poderoso del mundo, Donald Trump consigue 290 electores, ganando la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica. ¿Cómo se llegó a esto? Muchos dicen que es el racismo, otros dicen que el seximo…a mi criterio la respuesta es otra.

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Esta película ya la vi, es un remake Hollywoodeano de una película que se ha rodado en muchos países con sus actores locales, ya sea Mussolini, Hitler, Perón, Chavez o Cristina Fernández de Kirchner…dichos maestros del teatro siempre usaron un manual muy básico pero eficiente para acumular aplausos… la técnica populista más vieja de la historia: Imagen de líder fuerte, enemigos internos, enemigos externos, lógica de discurso anti elitista o anti establishment….o sea…populismo… y Estados Unidos se ha hecho terreno fértil para la retórica populista.

El populismo destaca aspectos como la simplificación dicotómica o del discurso, el antielitismo, el predominio de los planteamientos emocionales sobre los racionales, la movilización social, el liderazgo carismático, la imprevisibilidad económica y el oportunismo. El nazismo no hubiera encontrado bases sin una Alemania vapuleada y humillada luego de una primera guerra mundial. Hitler le habló a pueblo con el ego roto sobre la gran nación que querían escuchar, sobre los enemigos internos (los judíos), sobre los enemigos externos (Francia e Inglaterra) y sobre el orgullo germánico que tanto añoraban…el sería su líder. Perón le habló a un pueblo sobre una gran nación, sobre los enemigos internos (gorilas), enemigos externos (el capital) y sobre orgullo de ser argentino…él sería su líder…. Trump sólo hizo el remake….habló sobre hacer “America great again”, señaló a su enemigo interno (inmigrantes), su enemigo externo (Terroristas) y habló sobre la gran nación que van a ser si él era su líder.

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Dichos actores necesitan un público particular, necesitan que tengan el ego herido “del que supo ser” o el alma rota del que sufrió una injusticia….esas personas rotas son el terreno fértil para el resentimiento y para el odio, claves en la retroalimentación del populismo.

La geopolítica post-sovietica había polarizado mucho el poder a favor de Estados Unidos, convirtiéndolo en la punta de lanza del nuevo mundo libre, pero esto no duró mucho. El poder siempre tiende a dispersarse tarde o temprano, el gran ecualizador en estos años no fueron las armas sino la tecnología disolviendo fronteras , y el capitalismo llevando el flujo a donde más capital le producía, ya que chicos…el dinero no discrimina…ni tiene nacionalidad. Esta nueva lógica global de las nuevas sociedades de fronteras difusas ha hecho que el peso específico de la principal potencia haya bajado.

El gran ganador de la globalización, a diferencia de lo que piensa el progre ignorante lector de las “Venas Abiertas”, ha sido el mal llamado “tercer mundo”. En este nuevo mundo interconectado donde las economías, las prestaciones de servicios y las rutas de comercio se globalizan los grandes perdedores han sido las clases trabajadoras del llamado “primer mundo”. El sistema colonialista antiguo de llevar materias primas a una potencia para ser luego vendida con valor agregado luego de pasar por sus fábricas y operarios dejó su razón de ser al momento que la información y la logística se hicieron de carácter internacional. Ya sean BRICS o Dragones del Sudeste Asiático, estas últimas décadas ha nacido una nueva clase media internacional que compiten con los antiguos líderes mundiales cual irreverentes nuevos ricos.

La tecnología nos trajo una revolución de conocimiento de escala planetaria, que se tradujo en un nuevo mundo de sociedades abiertas, más chico, más justo y más competitivo. Pero como en toda revolución las viejas estructuras, el statu quo, se defiende a capa y espada contra el cambio. Los nuevos nacionalismos de base popular son la base de esta lucha del statu quo. El sentimiento de superioridad herido es un poderoso catalizador de nacionalismo.

Trump agarró el manual populista que sus vecinos latinoamericanos habían tirado por falta de fondos, le puso un águila, estrellas y bandas….y se llevó puesto a todos los candidatos republicanos y a una belicista Hillary Clinton. De todos los rincones del gran país del norte marchaban a votar millones de operarios básicos desplazados, el orgullo blanco de clase baja y media-baja que en una época fueron babyboomers arriba de la pirámide alimenticia global y ahora solo se encuentran en la base junto a los que siempre se consideró inferiores: latinos, indios, chinos y cualquier tipo de color alternativo.

¿Podrá este magnate de pésimo gusto nacido en Queens transformarse en un tirano a lo Mussolini, hacer campos de concentración hitlerianos para extranjeros u obtener poder absoluto cuasi monárquico como Perón?…definitivamente no. Estados Unidos podrá pasar por periodos oscurantistas pero está basado sobre principios constitucionales muy fuertes, los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis se plasmaron en una nación donde la división de poderes es clara y el estado de derecho existente.  Un sistema donde la justicia, el senado y hasta los ciudadanos están obligados a combatir la tiranía, por el medio de armas si es necesario, jamás dejaría que Trump avasalle sobre las instituciones puertas adentro.

El mayor problema de un payaso como Trump es externo, así como Hitler generó el poder de Stalin y viceversa, una pantomima como comandante y jefe del mayor ejercito del mundo es un sueño húmedo para personajes como Putin, Kim Jong-un, Maduro  o los pseudoestados islámicos como Isis. Trump es una herramienta ideal para la expansión de otros extremismos a lo largo y ancho del planeta.

¿Qué queda para nosotros? Seguir por el camino de la desaparición de las fronteras, el mundo donde no importa donde hayas nacido, donde el comercio y los negocios se hagan por capacidad, profesionalismo y no por nacionalidad…de esa forma dejaremos a monstruo del populismo sin bases para su viejo juego.

Por el momento, voy a disfrutar de ver un Estados Unidos Peronista por cuatro años…..no por nada Trump dijo que había creado un “movimiento”…por lo menos como experimento social es muy interesante.