Tiresias sabía todo

Tiresias 01

por Vito ⁠⁠⁠Pallotti

Nadie puede entender exactamente todo, pero siempre para confirmar una regla debe haber una excepción. En este caso, que les cuento, la hubo.

Zeus, Hera y otros dioses del Olimpo discutieron con fervor el siguiente tema: de uno a diez, ¿cuál es respectivamente el goce del hombre y de la mujer durante un acto sexual? Ni siquiera un gay puede saberlo; puede llegar a entender mejor, creo, a los dos sexos, pero no llegar a la comprensión total de los dos. El único que podía hacerlo era Tiresias que había visto dos serpientes copulando y, fastidiado, mató a la hembra. Por esa razón los dioses lo condenaron a cambiar su sexo; por siete años fue mujer. Después de ese periodo volvió a ver a otras dos serpientes que copulaban y mató al macho. Lo convirtieron otra vez en varón. ¿Qué le habían hecho las serpientes? Nadie lo sabe… Pero que las odiaba, o que tenía muchos problemas con el sexo, no cabe duda.

Para dirimir la disputa los dioses lo eligieron como juez y él sentenció: nueve partes del goce son de las mujeres. Hera, enojada porque Tiresias había divulgado un secreto que les permitía a todas las mujeres dominar al hombre (o al dios), haciéndole creer que era lo contrario, lo volvió ciego; pero Zeus, para compensar el castigo, le concedió el don de la profecía y larga vida para hinchar las pelotas a mucha gente.

Otra versión dice que fue Diana la que lo encegueció porqué Tiresias la vio desnuda mientras se bañaba. Confirmo mi opinión: Tiresias tenía problemas sexuales.

Ahora está en el infierno junto a su hija Manto (que también era profetisa) en el octavo anillo, entre los “fraudulentos”; tiene la cabeza puesta al revés pero sigue profetizando. Ulises tiene la prueba. Yo estoy en contacto con él; si ustedes quieren saber algo que les interese puedo preguntárselo.