Un papa peroncho

Es tapa de medios un hecho que se dio en 2013 al poco tiempo de la asunción del cardenal de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, como líder absoluto de la Iglesia Católica. Esta noticia que está dando vueltas se dio cuando la trabajadora social Margarita Barrientos fundadora del comedor social Los Piletones cercana, al en ese momento jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mauricio Macri, viajó a Roma para ser recibida por el papa, pero este no le dio audiencia y un emisario de la guardia suiza le dijo a Barrientos que se vaya de  Plaza San Pedro. Siendo una ferviente católica la desilusión de la trabajadora social fue absoluta pero dicha congoja fue privada, ya que en Argentina se vivía una papamanía absoluta, libros salidos en tiempo record, álbumes de figuritas, mates, remeras, la cara del papa Francisco se replicaba más que la de la estrella adolescente Violeta a lo largo y ancho del país.

En un país donde todo festeja todo como un partido de futbol el que un argentino sea el líder absoluto, el rey, el Petri Apostoli Potestatem Accipiens era que habíamos ganado la copa del mundo religioso, esta situación era un orgasmo religioso masivo y una caricia en el alma argentina con aires de superioridad. Le habíamos ganado a todos, había un papa Argentino y venía tomar riendas de la más antigua corporación en la tierra. El fanatismo por el papa tardo poco en expandirse alrededor del mundo, una rápida imagen de sencillez, fotos oportunas y buen marketing social lo hicieron un papa querido alrededor del mundo en pocas semanas.

Ahora lo sucedido con Barrientos se ve como un hecho injusto y aislado, mucho se dijo en estos días sobre esto, pero a mi criterio no es más que otra de las tempranas señales que dio el papa Francisco en que él sería un personaje que se movería como pez en el agua en la Santa Sede y que produciría un altísimo impacto en el mundo católico. Mostro por un momento la clave de su éxito: El Peronismo.

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Hace poco me encontré con una amiga que en su adolescencia fue misionera para luego desilusionarse de la religión y ser una ferviente peronista, particularmente kirchnerista.  En las eternas discusiones que tenemos me confesó al final “mirá Mario, estoy de acuerdo con muchas cosas que decis, pero prefiero no pensarlas, es lo que me queda, es mi culto. Al dejar la iglesia solo el peronismo me pudo llenar el vacío, sus ídolos, sus ceremonias, su estructura, me siento como en casa.”

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Ya desde sus orígenes el Peronismo y la Iglesia Católica se parecieron mucho. Ambos tienen una estructura verticalista, ambos se dedican al bienestar de los pobres y, sobre todo, están basadas en la obediencia y lealtad total a un líder. El papa Francisco entendió a la perfección las técnicas peronistas para ganarse a las masas. Esta eficaz comprensión del marketing social y de los medios de comunicación alternativos junto a una imagen simple fomentada por fotos oportunas con algún pobre o lisiado, lo convirtieron en corto tiempo en uno de los papas más amados de la historia.

El peronismo es netamente pasional y de carácter religioso, sus fieles propagan las enseñanzas del su maestro que vino a la tierra para dejarnos veinte verdades en vez de diez mandamientos. El peronismo transmite al inconsciente colectivo la misma calidez de hogar universal que dan Dios y la Virgen María, pero en este caso los padres de la humanidad pasan a ser Perón y Eva. Ambos coinciden en el concepto pecaminoso del dinero, el peronismo y la iglesia se basan en el bienestar de los pobres, pero son los que manejan el dinero de forma centralizada.

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Otra de las características del peronismo, compartida con el catolicismo,  es su capacidad de adaptarse a todo, es un ente biológico que puede sobrevivir a las más extremas derechas o izquierdas sin afectar su ADN básico, ya que esos gobiernos son solo huéspedes momentáneos del movimiento.

El general Perón quiso expandir el peronismo a nivel global, la famosa “tercera posición” era una idea que debía propagarse alrededor del mundo en países que no adoptarían ni el capitalismo americano ni el marxismo de la Unión Soviética, quedando neutrales ante un caso de guerra total termonuclear y surgiendo de las cenizas como nuevos líderes mundiales. El vaticinio de Perón nunca sucedió y los planes de un peronismo global quedaron olvidados para la mayoría de la gente…solo algunos pocos vemos que el peronismo se está expandiendo de forma global mediante un nuevo huésped simbiótico…el catolicismo…quizás el huésped más poderoso.