“El teatro no es el bailando de Tinelli”

 

 

¿Quién sos?

Mi nombre es Darío Anís. Soy actor, director de teatro y profesor de teatro desde hace treinta años, en esta provincia. He pasado por distintos modelos de gestión, y supongo que por eso estoy acá, como director del Teatro Independencia. Empecé a trabajar en cultura desde hace treinta años, cuando era un empleado administrativo común y corriente. Nunca fui un empleado del estado permanente. Siempre me fui cuando sentí que mi trabajo había terminado.

Siento que me estás contando esto para diferenciarse de la gestión anterior.

No. Pero lo digo porque no estoy acá por ser militante de un partido, sino porque mi trabajo en la cultura empezó hace treinta años. Como te digo,  empecé como empleado administrativo raso. He trabajado como supervisor en la fiesta de la vendimia. Armé festivales de teatro infantil, y en ese momento el gobierno provincial era peronista y la comuna era radical, algo que hoy puede parecer un disparate. 

¿Qué relación debe tener entre el estado y la cultura en la sociedad?

Para mi es fundamental. Pero primero debemos entender que el estado somos todos. Tenemos que entender que, mientras yo como ciudadano pago mis impuestos, colaboro para que el estado funcione. Cuando entiendo eso, que el estado también soy yo, entonces amplió la visión. Y la cultura es lo que atraviesa todo el estado.

Cada vez veo a más artistas mendocinos dedicando su trabajo exclusivamente a recibir subsidios del estado: saben qué escribir para obtenerlo, saben qué es lo que buscan los organismos estatales para darte un subsidio, y al final, terminan por concentrar sus esfuerzos solamente en recibir plata del estado y dejan de lado la calidad artística.

Mirá, nosotros estuvimos desprotegidos durante mucho tiempo. Desde la creación del Instituto Nacional de Teatro, creo que se empezó a fomentar especialmente el trabajo del teatro independiente. A partir de ahí, se supone que tuvo que haber mejorado el teatro mendocino y las producciones independientes. Pero no ha sido así. En cantidad ha crecido muchísimo, pero no en calidad. A personas que reciben subsidios, no se les garantiza todas las comodidades posibles. Tienen que asegurarse que los baños estén limpios, que las luces tengas todos los focos. Y todo eso hace que, algunas veces, los artistas tomen otra dirección

¿Por qué los mendocinos no tenemos la costumbre de ir al teatro como sí hacen en otras ciudades?

Yo creo que la gente está recién empezando a cambiar. Yo creo que la gente está yendo al teatro, no de la manera que hacen en Córdoba o Buenos Aires, y mucho tiene que ver con la poca difusión que tiene al teatro en Mendoza. Nosotros no tenemos espacios en los canales de televisión o la radio, y ese es uno de los problemas. Esta red que te digo, que es la cultura, tendría que partir desde la promoción que se da en los distintos espectáculos. Yo presente un proyecto para que en los canales de televisión se difundan imágenes de nuestra cultura, en donde generalmente se muestra imágenes de paisajes naturales de nuestra provincia.

¿Qué es la cultura?

Es la red que debe cruzar todos los andamiajes de una provincia. La cultura es ese hilo que debe ir por todos los costados de la sociedad. Y no solamente abarcar a la gente de una ciudad. Nosotros nos debemos preocupar que acá, a veinte kilómetros, tengamos escuelas en Lavalle que jamás han venido al centro, o que no conocen un teatro como el Independencia.

Hubo una polémica hace unos días sobre el suelo de los bailarines en la fiesta de la vendimia. Según decían algunas personas, los bailarines eran codiciosos por querer cobrar más, y se argumentaba que los artistas no tendrían que cobrar tanto. ¿Cuál es la función práctica y directa de la cultura?

Creo que la cultura es el oxígeno. Una vez, una persona me dijo: “Mirá, Darío, vamos a tener que suspender tu obra de teatro porque no tengo gazas para los hospitales, no tengo jeringas, no tengo algodón para los pacientes, no tengo gente de maestranza, que me es mucho más útil que tu taller de teatro.” Yo hacia un taller de teatro para la tercera edad. Entonces, le respondí: “Lo que yo estoy haciendo es prevención. Usted está llegando tarde, con la jeringa, con el algodón; usted ya debería tener todo eso. Yo estoy tratando que un grupo de treinta personas dejen de tomar pastillas, ansiolíticos, y que también le cuesten menos al estado.” A mí me parece que la cultura es eso. Si yo me voy a comparar con la falta de seguridad o con un hospital que no tiene jeringas, entonces sí, van a decir que los bailarines son unos imbéciles que no entienden nada. Pero no es así. Cada uno cobra por su trabajo lo que cree que debe cobrar. Además, nos hemos mal acostumbras a la idea de que el estado te debe dar todo, y yo no estoy de acuerdo que el estado te deba dar todo. El estado no está para darte todo. El estado no está para subsidiarte el canal de cable de tu casa. No debería ser así.  Y yo, como ciudadano, tengo que entender que existe un presupuesto y tengo que empezar a saber cómo se usa ese presupuesto en los distintos sectores, y para eso me tengo que involucrar. También eso es parte de la cultura, involucrarme en lo que pasa en mi sociedad.

Creo que los artistas de Mendoza están cada vez más politizados. No sé si eso está bien o mal

Yo no creo que esté mal politizarse, al contrario; está mal partirizarse, pero no politizarse. Nunca jamás he militado en ningún partido político, pero me apasiona la política. Me parece un juego fascinante, que se llega con fuerza, con creatividad.

¿Alguna frase de algún autor de teatro que le guste?

Yo soy un fanático de Lorca, y él dice: “dame dos tablas y una pasión, y yo te daré teatro. Yo te abriré un mundo”

Un aconsejo a los chicos que quieren empezar con el teatro, sea que estudien para ser actores, directores o guionistas.

Que se apasionen. Y que no crean que el teatro es el bailando de Tinelli. Eso no es teatro, eso tiene que ver con la fama, y la fama es una mentira que dura dos minutos. Hacer teatro es otra cosa; es una forma de vida. Yo con el teatro aprendí a vivir de otra manera. Yo con el teatro aprendí a leer de otra forma la vida cotidiana. Tengo un grupo de teatro de la tercera edad, como te decía antes, y yo hago cualquier cosa para seguir con ellos. Tengo la fortuna de dirigir un teatro, pero no dejo ese grupo porque es mi cable a tierra, me ponen en la realidad.

Muchas gracias.

Gracias a vos. Me gustaron las preguntas.