Traspaso de Mando

Pasó hace muchos años, yo estaba esperando a mi papá en el auto afuera del edificio BUCI, era de noche, dos limpiavidrios flaquitos y con pinta de pocos amigos se fumaban un pucho, pasaron dos parejas, dos chicas lindas con dos novios grandotes que parecían segundas líneas de un equipo de rugby, uno de los limpiavidrios sin pudor alguno le dijo una serie de barbaridades a las chicas que como mínimo incluía pasar su lengua por todas las partes de estas, obviamente los dos novios se volvieron amenazantes hacia los desubicados anunciantes del “piropo”, uno de los limpiavidrios le dijo al otro “andá Walter”…el más pequeño de estos fue rápido con posición de boxeo, en tres segundos le había puesto dos derechazos y un upercut al primero de los defensores del honor de las féminas que cayó como una bolsa de papas, el ataque del segundo novio fue esquivado con eficiencia y el desafortunado novio recibió un izquierdazo perfecto en el mentón que sumado el envión lo desplazó como dos metros para que su cabeza pegue en seco en una camioneta estacionada y cayó al piso de forma aparatosa, el obviamente púgil volvió con su amigo y siguió fumando su cigarrillo, los dos vapuleados novios se pararon, empezaron a insultar y vociferar amenazas de todo tiempo que nunca concretaron y solo eran correspondidas con risotadas burlonas…

Todos lo hemos visto alguna vez en un boliche, en una discusión automovilística que se va de mambo, en una cancha…en algún lado…alguien que se cree con las de ganar se come la paliza de su vida, ante la impotencia se intenta hacer una última muestra de poder para tratar de recuperar algo de dignidad…grita “suéltenme que lo mato” mientras es agarrado por sus amigos …una última y triste amenaza inútil…ya que una vez perdido el poder y la ilusión de la capacidad de daño, todo tipo de muestra de fuerza solo muestra impotencia y patetismo, solo causa gracia.

Hoy viendo lo del traspaso de mando de este país me acorde de eso…cuando se pierde el poder…todo tipo de muestra de fuerza es patética.

Pero es importante saber una cosa, el derrotado no hace la flácida muestra de fuerza para escarmentar a su victorioso enemigo, sino que el acto escénico se hace para sus pares, para su tribu. Esa noche de verano en la puerta del BUCI los dos novios con el orgullo tan roto como sus caras empezaron a vociferar amenazas, es iluso pensar que eran para sus agresores, sino para los oídos de sus novias (las cuales para ser sinceros…se deberían haber acostado de forma inmediata con los dos limpiavidrios).

El bloque K puro está haciendo lo mismo que los dos novios vapuleados, vocifera y amenaza de no ir a la asunción porque intenta mostrar poder, no a Macri sino al PJ. El bloque K sabe que el Peronismo está por desprenderse de su cola como lo hacen las salamandras para que quede en la boca del depredador. Quieren evitar ser el fusible, la cabeza de turco, el sacrificio humano, y por eso mientras los agarran sus amigos gritan “Soltame que los mato”… , pero su inexperiencia en la política y en las piñas no le dejan ver que están haciendo todo lo opuesto…quedan expuestos como lo que son…un temeroso bloque sin experiencia…que una vez que se corran los guardaespaldas del peronismo clásico que los protegieron por conveniencia…serán un grupo de nenes bien de colegio privado que fueron a comprar merca en el barrio equivocado y ahora están rodeados …que son un grupo de impotentes sexuales invitados a una película porno…y en la habitación de al lado…está el poder judicial todo de cuero, con esposas y látigo.