Comunicar sin querer queriendo

por el Lic. Patán Fuentes

No es nada simple explicar mi disenso con lo expuesto por Martín Rumbo en su nota (“Convertirse en Comunicador sin querer serlo”), lo lógico es comenzar por el principio.

El acto de comunicar socialmente, aunque existamos algunos con un título que nos avale, es algo que todos los seres humanos hacemos incluso sin intención de hacerlo. Todo comunica, desde cómo nos vestimos, caminamos, miramos, nos peinamos, hablamos, etc. El sólo hecho de interactuar con otros seres de la misma especie, aunque no se pronuncie palabra alguna, comunica. Somos por naturaleza comunicadores….

clint-eastwood-7Si analizamos la supuesta frase de Eastwood la misma deja clara su postura al respecto de elegir levantar una pancarta en determinado momento y elegir, también, con quien compartir su mesa. No deja su pensamiento puertas adentro, sino todo lo contrario, lo explicita.

Por lo tanto se puede interpretar de la siguiente forma: El sr. Clint para las cámaras y la sociedad actúa de determinada manera y puertas adentro actúa de otra. Pero, al expresarlo en su frase, aunque es un hermoso juego de palabras, deja expuesta su postura homofóbica y racista.

Lo cual no tiene nada de malo, cada uno es dueño de expresarse libremente. Incluso si lo que pienso afecta a otras personas, no puedo dejar de ser honesto. A ver si puedo explicarme un poco mejor: Pongamos todo al revés supongamos que toda la sociedad considera a la homosexualidad una enfermedad, una perversión. En cambio yo, a diferencia del resto lo veo como una elección de vida, que no daña a nadie y que está dentro de las libertades del hombre. Para conservar la moral y las buenas costumbres ¿¿debo callar?? ¿¿debo guardarme lo que pienso puertas adentro??

¿Debían entonces Martin Luther King o Nelson Mandela permanecer en silencio frente al resto de la sociedad que pensaba diferente?

Rumbo habla de cautela a la hora de opinar. Una cosa son las formas, el cómo. Pensar antes de hablar es una práctica maravillosa. Si pienso diferente a alguien, a varios o a miles; la forma en que debo expresarme es la que debo medir, pero no por ello debo callar u opinar diferente sólo puertas adentro. Debo encontrar la manera de expresarme libremente sin agredir, sin ofender, sin creerme el dueño de una verdad absoluta, incluso sólo haciendo saber a los demás que mi pensamiento es diferente. El silencio y las puertas adentro no construyen, en cambio el debate, la discusión de las ideas enriquecen y construyen.

MLKMe asombra y sorprende que Martín hable de jugar con la ambigüedad y de pensar como masa, como multitud, como un todo…. Me recuerda al concepto de “hombre masa” aquel que se mueve o actúa sólo porque el resto lo hace, ese que no piensa por sí mismo.

Cada ser humano expresa lo que siente, lo que cree es correcto y si su propia reflexión lo lleva a determinar que su pensamiento es aberrante y errado o no lo emite o en su defecto pide las disculpas pertinentes si ya se ha pronunciado.

Pero nadie anda por la calle profesando una idea si no la ha pensado, si no cree en ella, si en su cabeza hay algo que le dice que eso no está bien. Lo que no significa que eso sea correcto o una verdad absoluta. Pero sí forma parte de su sistema de creencias. El tema está en respetar el pensamiento del otro, aunque consideremos que no es correcto. Por ejemplo: Yo no soy creyente, ni religioso. No comparto ese sistema de creencias, sin embargo respeto a quienes lo profesan, aunque me parezca una extrema estupidez el celibato, entre otras cosas. Sin embargo, quizás de un sacerdote provenga una idea o un concepto o un proyecto que sea muy valioso. ¿porqué no habríamos de tomarlo?

Otro Ejemplo: Soy Radical y el concepto de justicia social del Peronismo me parece magnífico, ¿debería acaso no aceptarlo porque proviene de un sector con el que no coincido en la mayoría de los aspectos?

Aceptar que alguien piense diferente es el modo de crecer como sociedad, no todo es malo o bueno, ni blanco y negro. Hasta el peor de los regímenes políticos tuvo aspectos positivos, hasta el peor de los pelotudos nos puede sorprender con una idea maravillosa.

734996Hoy en todos los medios están en boga las palabras del Dr. Albino. Como todos saben el doctor es una eminencia respecto de la lucha contra la desnutrición infantil. Como Maradona jugando al fútbol, como Ricardo Iorio haciendo metal pesado.

Todos ellos son personas públicas y de gran popularidad, lo que no significa que deban pensar como la madre Teresa, cada uno en lo suyo es una eminencia. Pero pueden acaso pensar diferente al resto? O por destacarse en un ámbito deben ser perfectos en todos?

¿O acaso porque el Dr. Albino no esté a favor de la homosexualidad vamos a condenarlo a dejar su trabajo con la Desnutrición Infantil? ¿O porque es una figura de carácter público debe dejar de expresar libremente lo que piensa? ¿Acaso eso no atenta contra la moral y las buenas costumbres, contra la propia Constitución?

A diferencia de Martín, creo que al expresar nuestro pensamiento muchas veces debemos analizar el modo de hacerlo (la forma, el contexto), pero jamás si creemos en una idea debemos dejar de profesarla por miedo, por moral o por buenas costumbres, sino todo lo contrario…