El dolor de olvidar

“Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón” Jorge Luis Borges

Si te amputaran alguna extremidad, sea un brazo o una pierna, seguirías sintiéndola como si aún la tuvieras pegada al cuerpo. Esta patología tiene un nombre médico y se llama el síndrome del miembro fantasma. Es una enfermedad que consiste en convencer al paciente que aun puede mover el miembro amputado, incluso cuando se lo han cortado hace mucho tiempo atrás.

Creo que se entiende mi punto.

Si a tu cerebro le cuesta asociar la ausencia de una parte de tu cuerpo incluso cuando lo esté viendo, imagina lo que le debe costar asimilar la ausencia de un pasado que ya nunca va a volver. Los dos casos van de la mano. Al igual que los médicos deciden amputar una pierna para evitar que la infección se propague por todo el organismo, es necesario sentir el dolor de estarnos desgarrando por dentro mientras nos extirpamos el pasado para no volverlo a ver. Porque necesitamos cortar con el pasado para no podrir el futuro.