Libro de la semana: “Las flores del mal” de Baudelaire

“Quien sólo bebe agua, oculta algún secreto a quienes le rodean..”

Quizás por ser la primera persona a la que le cabe el mote de bohemio, quizás porque su vida estuvo marcada por el exceso a la vida misma, quizás porque fue el primer exponente del perpetuo Carpe Diem; quizás por todo esto es por lo que hoy consideramos a Baudelaire el primer poeta maldito, el primer punk de la historia.

¿Cuál es el estilo?

Baudelaire fue el principal maestro del simbolismo en la poesía. En este género se usa las metáforas como puente literario para llegar adonde el diccionario sepulta las palabras. Ósea, se nombra un objeto material o inmaterial para invocar un sentimiento en su pura expresión y así poder llegar a un nivel de lirismo superior al que se tendría si solo se usara el rigor de la semántica.

Quizás pueda sonar confusa la definición en duro, pero en realidad es un concepto bien simple. Te doy un ejemplo práctico para sí te queda más claro.

Supone que estás tomando una cerveza con un amigo y queres detallarle cómo te sentiste luego perder un trabajo soñado. Podes usar sinónimos y hasta la definición de la palabra “angustia” para hacerle entender a  tu compañero como es pasar por esa situación, pero el problema real va a estar cuando quieras intentar especificar qué tipo de angustia sufriste en particular, pues no es lo mismo la desdicha de haber perdido a un familiar a la de haber sido rechazado en una entrevista laboral, y es ahí donde entra en juego el simbolismo. Por eso también cuesta entrar y es un poco más sofisticados que otras corrientes literarios, porque el nivel de detalle plasmado en la hojas es más fino que en otros géneros.

¿Qué pasa si nunca he leído poesía?

A quienes nunca se han acercado a un poemario por miedo a considerarlo críptico o incomprensible, este es el libro perfecto para empezar con el género. Al ser una síntesis del movimiento simbolista, que es quizás el género poético más importante del siglo diecinueve, uno puede dilucidar algunos de los procedimientos literarios en su estado más puro, y lo cual puede ayudarte si queres seguir incursionando más adelante en la poesía de otros autores.

Y si aún no te convenzo de leer a Baudelaire, Édith Piaf lo sintetizó mejor que yo: “Estoy segura de que podría leer a Baudelaire en un cabaret y aplaudirían.” No creo que se deba agregar nada más.