Caen

Caen gotas de sol;
se desparraman
sobre las cabezas,
los hombros
y los pechos
de los que transitan
el camino.
Partículas ignéas,
sobre carne helada.
Chisporroteo
sobre los dientes
sudados.
Vientos sobre la saliva,
calma chicha
y remolinos de sangre.
Un camino se vuelve mar,
bajo las gotas de sol
y la redención
espera bajo las rodillas,
que los dientes
y la saliva
dejen de hervir
en el piso de la ruta.