Detrás de la foto

¿Hubo alguna vez en tu vida, una fotografía que te helara la sangre? O quizás ¿Una que te sacara lágrimas? O simplemente ¿Una que te hizo reír, pensar, enojarte con vos mismo o con alguien más, que te hizo darte cuenta cuán importante es tu familia, o una que simplemente… te haga darte cuenta que vivimos en un mundo que está desalineado y desprolijo, por la falta de amor, y de paciencia?

¿Hubo alguna vez en alguno de tus cajones, una foto que necesitabas romper, pero jamás te animaste? ¿Una foto que al verla, tu día era un poco mejor? ¿Una foto que te hacía ponerte firme ante ciertas decisiones? ¿Una foto que te demostraba que pase lo que pase, todo iba a estar bien? ¿Hubo alguna fotografía en la que digas ‘¡Mira qué fotón!’ o ‘¡Que escrache, hermano!’ o simplemente que el silencio diga lo que tus palabras no?

¿Qué es para vos la fotografía? ¿Un papel? ¿Un recuerdo? ¿Tu pasado? ¿Un gasto de plata? ¿Tu razón para vivir? Y contame… Ahora que hablamos de esto, ¿Hay alguna foto importante que se te pase por la cabeza mientras yo estoy hablándote de esto? ¿Alguna foto de la cual te acuerdes y te den ganas de matar a quien la sacó? Por el solo hecho de que te escrachó o que te tomó desde tu lado menos favorable.

Pero… vamos a donde busco llegar ¿Qué hay detrás de una fotografía?

Hay fotos que tocan el alma, si vamos al caso ¿A cuántos hinchas de River no se les explotó el alma al ver esto?

Para muchos no es más que una foto de Barovero y Cavenaghi dándole un beso a la tan deseada Libertadores, pero… ¿Qué hay detrás? Detrás hay una familia feliz porque todos los muchachos del plantel lograron conseguir ese triunfo, hay sudor, lágrimas, seguramente discusiones internas como todo plantel, chistes, charlas emotivas, y lo más importante, una millonada de seguidores que los acompañó para poder lograr eso y que esta foto haya sido posible. Todo eso y más hay detrás de una fotografía.

Vamos al eterno rival y al hombre que los hizo sufrir siempre con sus goles inesperados y esos goles que te vuelan la peluca… Pero en este caso, no en su mejor momento.

 

¿A cuántos Xeneizes se nos estrujó el alma al ver como el enorme Titán lloraba? Después de los dos goles de Banfield, cuando el Coco Basile lo sacó de la cancha para matarlo en un abrazo, porque pudo ver que ya era suficiente logro, hacer dos goles después de que hacía poco, estaba despidiendo a su hijo Stefano, quien murió al nacer. Atrás de esa foto ¿Qué hay? Un hombre destruido, que no logró y seguro no logrará entender nunca, porque la vida le hizo un tira y afloje, porque le quitaron la oportunidad de ser padre de aquel pequeño nene, que nunca llegó a sus brazos, hay una madre que todavía lloraba y que todavía buscaba realizar de alguna manera el duelo de aquel pequeñito que hasta hacía poco llevaba en su vientre y que jamás logró escuchar un ‘Mamá’ del mismo, todo eso, veo detrás de esta foto ¿Y ustedes?

‘Quien le roba a un ladrón, tiene mil años de perdón’

 

Muchos lo aman, como muchos lo odian también, como persona posiblemente deja mucho más que desear que la Xipolitakis estudiando Ingeniería, pero… ¿Quién no ama esta foto? Esta foto muestra astucia, trampa, viveza, inteligencia, algo de rencor, algo de bronca, y un poco de satisfacción futura de haber hecho algo de justicia desde el lado que se pudo… el fútbol.

Cambiemos un poco, vámonos a algo distinto y fuera de América. ¿Quién no escucho alguna vez por lo menos una de sus canciones?

 

¿Qué ven? Si, lo sé, al cuarteto que marcó un antes y un después en la música… Pero, aparte de eso ¿Fans? ¿Éxito? Yo solo veo miles de fans que sintieron que una parte de su vida se termino, que lo que más amaban, se desintegró, veo que la música tomó una pausa, veo que estos hombres vinieron a convertir en oro lo que tocaron y luego siguieron caminando para no volver ¿Por qué?  Esa foto fue tomada, debido a que era el último recital donde los muchachos de Liverpool tocaban juntos.

‘La locura de unos, es la realidad de otros’

 

¿Quién nunca tuvo ganas de irse un ratito a un rascacielos y jugar al golf? Cosita de todos los días… ¿Qué hay detrás? Detrás hay una inmensa valentía, proporcional a la locura, veo poca preocupación por si los movimientos fallan y las cosas no salen como se planean, pero también veo gente que buscó divertirse, que buscó algo nuevo, y ¿Qué más hermoso para poder recordarlo, qué una fotografía?

También… Hay fotos que no esperas que sean las últimas…

 

…y…

¿Quiénes iban a pensar que estas iban a ser las últimas dos fotos? Aquella muchachita tan hermosa que le voló la cabeza a Hollywood por su belleza, sensualidad y feminidad, aparecería muerta en su apartamento luego de unos días, convirtiéndose su muerte en un misterio que quedo a medio resolver, muchos aseguran asesinato, otros suicido, y otros sobredosis… Solo Dios sabe. 

Y ¿Quién de los que tripulaban aquel buque tan lujoso que dividía tan bien las clases sociales, iba a pensar que en menos de 24 horas iban a naufragar debido al choque con un Iceberg? Una situación que no mostró más que la cobardía de quien creó el barco y que el peón y el rey se fueron en la misma caja. 

Fotos engañosas, y ésta.

¿Qué hermoso ese Labrador no? ¿Qué ven? ¿Una simple foto que muestra como un hombre le hace mimos a un perro? Si, lo que se ve rápidamente… Pero ¿Qué hay detrás de esto? 

Les presento a Michael Hingson, un hombre que desde pequeño fue no vidente. Esa mañana del 11S, se encontraba en su oficina,  al buscar algunas documentaciones para comenzar con su trabajo, sus sentidos le permitieron escuchar y sentir el fuerte impacto y la explosión, junto con un par de gritos de desesperación. 

¿Quién es el perro? Él, es Roselle, quien luego de sentir el impacto, caminó hacia Michael para que lo sujetara de su correa, y poder dirigirlo a la salida. Según testimonios del propio Michael, pudieron salir sanos y salvos, ambos temblando de terror, debido a que el suelo se movía y les hacía perder el equilibrio, pero luego de unos minutos, pudieron bajar y llegar al aire puro y a la libertad que dentro de ese edificio parecía perderse. 

Pero hay fotos, que muestran realidades, hay fotos que al verlas no son más que una cachetada en la cara, hay fotos que al verlas no te quedan ganas de nada más que de llorar, hay fotos que van como un balde de agua helada en la espalda… ¿De qué fotos hablo? Y a donde siempre quiero llegar ¿Qué hay detrás? 

¿Alguna vez vieron esta foto?

Ternura ¿No? Para quien conoce el trasfondo de esta foto, nos muestra el mundo donde vivimos y que de a poco nos vamos hundiendo en nuestra propia mugre. Esta foto fue tomada por un fotógrafo turco llamado Osman Sağırlı, en el campo de refugiados de Atmeh, en Siria, a finales del 2014. ¿Qué ven? Una nena que solo levanta los brazos con una pequeña mueca de molestia ¿Quizás? 

En realidad, esta pequeñita niña de 4 años de edad, llamada Hudea se ‘rinde’ ante una cámara réflex, debido a que confundió la lente fotográfica, con un arma, creyendo que eran sus últimos minutos de vida. ¿A quién no se le estruja el alma de odio y de bronca al ver que una pequeñita así, viva con miedo? Son niños que no reciben una bicicleta o quizá una muñeca para festejar la navidad, son niños que reciben armas de regalos, por la mierda de religión que tienen bajo su región (ISLAM). 

Veamos otra…

Una fotografía tomada por Mike Wells en 1980, plasmando en una imagen la hambruna de Uganda, la foto salió debido a que el fotógrafo estaba realizando denuncias por el hambre feroz que ciertos lugares padecían, por ende tomó la mano de un pequeño que estaba en condiciones de desnutrición, junto a la mano de un misionero. 

¿Qué hubo después de esta foto? Revuelo, criticas y bombas de palabras dolorosas de parte de los políticos para aquel fotógrafo, muchos le agradecieron por mostrar esa realidad que muchos funcionarios buscaban tapar. Ese mismo año, esta fotografía gano un World Press Photo Award, pero luego de un par de años, el mismo Mike Wells, afectado por las críticas que su foto consiguió, confesó haberse ‘arrepentido de haber disparado el obturador de su cámara’. 

He aquí una foto que a miles de personas les indignó y que en poco tiempo, la foto hizo estragos, tanto en la gente, como en el dueño de la cámara que creó esta imagen.

Muchos pensarán en putear al buitre… ¿No? Me parece algo sin sentido, creo que quien tiene la culpa de esta foto no es el niño con hambre, no es el buitre que también tiene hambre, no fue el fotógrafo. Quién tiene la culpa de esta foto, justamente no se encuentra en ella. En la foto se ven dos seres con hambre, solo que uno pareciera que dentro de poco tendría la fortuna de poder saciarla, mientras que el otro, no tendría la fortuna de contarlo si las cosas salieran como el buitre planeaba. Muestra como un buitre hambriento, espera que aquel pequeño niño se quede tranquilo y quieto para poder comerlo. Fuertísimo ¿No? 

Pero volvamos a preguntarnos ¿Qué hay detrás? 

Quién sacó esta foto fue el fotógrafo sudafricano Kevin Carter quién tituló a la foto como ‘Niño Sudanés’. La foto no muestra más que el hambre de aquel lugar, pero según cuentan algunos, refutó como loco al ver lo que logró, debido a que su objetivo no era ese. El revuelo que esta foto causó, más algún par de ramas que los periodistas tiraban al fuego para que el desastre creciera, produjo que una especie de depresión callera sobre los hombros de Kevin, quien ganó un Pulitzer por la misma, pero que por la vez se suicidó en julio del 93. 

Y ahora vamos con la foto con la que personalmente yo desayune el día jueves 3 de septiembre, debido que fue lo primero que vi cuando entré a Facebook por mi celular. Esta foto mostró que fallamos todos, falló aquel que se paró de la balsa para vaya a saber qué cuando le pidieron que no lo haga, fallaron aquellos que tiroteaban y bombardeaban cerca de su casa, haciendo que esos padres, busquen un lugar mejor para sus hijos, al cual nunca pudieron llegar, falló aquella luz que faltó en la mitad de la noche, para que aquel padre pudiese encontrarlos y subirlos de nuevo al bote, falló la suerte, falló la humanidad, fallamos todos.

La foto fue tomada por Nilüfer Demir, de la cual solamente voy a mostrar lo que ella dijo: “Apenas vi al niño de tres años, Aylan Kurdi, se me heló la sangre. No podía hacer nada por él. Lo único que podía hacer es que su grito fuera escuchado en el mundo, y lo hice con su fotografía”. 

¿Qué hay después de eso? ¿Qué podemos cambiar? Vivimos hablando de la ignorancia, pero tuve la mala suerte de leer en Twitter ayer, un comentario que decía algo como ‘¡Que exagerado que le presten tanta atención a ese nene! ¡Piensen en el hambre de Argentina!’ Lo sentí como un ‘A mí no me pasó, ni es un familiar, a parte están lejos, ¿Qué me calienta?’

Si, acá en Argentina hay hambre, hay nenes que mueren de hambre aunque ciertas personas con anillos más caros que un Roll Royce, con aros de oro puro, pulseras que salen millonadas, quiera taparlo, todos y cada uno de nosotros, o por lo menos que tenemos algo de estudios y sabemos cómo está nuestro país, sabemos que es cierto. Pero dudo mucho que esa sea una razón para mirarnos solo a nosotros y olvidarnos de quienes están afuera. 

Vi muchísima gente que habló de esa foto, esa mierda de foto (siendo fotógrafa, no hay nada lindo ahí) con ternura, haciendo parecer que ese nene era tierno. Caigamos en la realidad, esa foto muestra un nene que se tuvo que comer los principios de mierda que tiene el Islam, una religión donde la mujer no tiene validez y donde los tiros y las bombas van y vienen como si nada pasara.

Esa foto muestra una familia destruida, debido a que a los pocos metros encontraron a su hermano mayor de 5 años, Galib, también sin vida, su mamá tampoco pudo salvarse, y solo quedó ese padre, ese pobre hombre que solo buscaba una vida mejor para su mujer y sus dos pequeños. 

Ese padre no va a tener nuevamente un ‘Hola papá’ ‘Te amo papá’ ‘Papá, tengo miedo’ ‘Papá ¿Dónde está Mamá?’ Ese hombre perdió a toda su familia en menos de dos días, ese hombre jamás va a volver a ver a su mujer, Rihan, aquella muchachita de unos 35 de años, porque tampoco pudo salvarse.

Ese padre va a vivir el resto de su vida, culpándose porque las manitos de sus hijos se le escaparon de las suyas.

Con esta nota busco mostrar que la fotografía no es solamente una imagen en un papel, que el trabajo de un fotógrafo es mucho más que eso. Busqué mostrar que la fotografía es un mundo, es un momento especial, es sentimiento y arte mezclados en una imagen. Y también aproveché para mostrar un poquito del dolor que me causó ver la foto del pequeño Aylan. 

Ahora, para quienes pensaban que una fotografía era solamente una imagen… ¿Siguen pensando igual?Escrita por Luana Vallejos