Nenes de papá con aerosol

the-warriors-508aaf5939413Ultimamente me gusta de hacer de turista en mi ciudad y disfrutar de los espacios públicos. Los otros días estaba tirado con mi hija en el pasto que rodea la fuente de la Plaza Independencia, me puse a prestar atención en escultura de la querida Eliana Molinelli, una de las mejores artistas que ha tenido Mendoza y que he tenido el honor de tener de profesora…yo la quería mucho y ella a mi….lamentablemente se la llevó un cáncer hace exactamente 10 años…entre mármol y acero soldado…el horror….una firma y una bandera rastafari hecha con aerosol…unos pelotudos con aire a The Warriors cuyanos han ensuciado la obra de una artista de nivel internacional…Nací en el 77 y tuve mi infancia en los 80s, acá en Argentina, los adolescentes estaban en la primavera de la democracia cantando, fogones, libertad, nuestro país despertaba de una pesadilla y vivía un hippiesmo tardío veinte años…pero yo no era adolescente, yo era niño y Leon Gieco, Piero y los fogones me importaban un huevo… a mi me gustaba Double Dragon, Michael Jackson y Mad Max….que entraban como un tubo desde Estados Unidos hasta mi cabeza mediante el cine, las series y los juegos.

Soy de los que crecieron con una cultura pop internacional de la resaca posterior a un sueño de paz y amor norteamericano que se transformó en pesadilla a principio de los setentas, empezando por un grupo de maniacos pseudohippies seguidores de Charles Manson entrando a la mansión de Roman Polansky asesinando a su esposa embarazada y otros invitados, para seguir con la derrota norteamericana en Vietnam, el miedo a un apocalipsis termonuclear debido a dos superpotencias con más de dos mil ojivas nucleares apuntándose mutuamente, Watergate, dictaduras alrededor del mundo, desempleo y delincuencia en su pico más alto en Estados Unidos. El crack haciendo estrados en las grandes ciudades del gran país el norte…y de ese caldo de cultivo nace la cultura de pandillas. Mi infancia estuvo llena de imágenes de la cultura pandillera ochentosa, mi video juego favorito era el Double Dragon, en el cual dos amigos peleaban a piña, patada y codazo con un centenar de pandilleros para rescatar a su amiga, jugué tantas veces que al día de hoy lo termino con una sola ficha, mi video favorito era Bad de Michael Jackson, en el cual dos pandillas urbanas dirimen sus conflictos en una especia de pelea breakdancera, la saga de mi infancia no era Harry Potter, era Mad Max, pandilleros asesinándose en un mundo postapocalíptico, el futuro del cine de los 80s no era brillante, no tenía internet, no eran siquiera regímenes totalitarios absolutistas, eran pandillas matándose entre ellas en un páramo repleto de radiación…

Quiazas el máximo exponente de esta cultura es la película The Warriors, basada en la epopeya narrada por Jenofonte. Los Warriors siendo acusados injustamente de matar al líder de una banda rival deben atravesar una Nueva York atestada de pandillas enemigas para llegar a su territorio, Nueva Jersey. Cada barrio enemigo es fácil de distinguir, cada pandilla marca su territorio firmando y grafitiando paredes, Turnbulls AC’s, The Orphans, Baseball Furies, The Lizzies…y ahora parece que tenemos la versión tardía, devaluada y cagona de estos muchachos.

Lo que más me saca de estos pelotudos que han grafiteado toda la plaza España, la Independencia y manchado la escultura de la gran Eliana Molinelli es que ni les da para pandilla…. son boludones de clase media con pantalones holgados que por sentido de pertenencia a otro grupo de pelotudos firman algo con un aerosol… pero son pelotudos tamaño baño que ni territorio podrían defender…ya con 37 años, aburguesado y con un coche de bebe estacionado…juro que si agarro a uno de estos imbeciles…enrollo mi diario monopolico y le doy una zurra que no se la va a olvidar más…a ver si de esa forma se deja de jugar a los pandilleros urbanos…por respeto a la escultura, por respeto a Eliana…mujer que tenía más “huevos” que todos estos pendejos juntos… y por respeto a esa cultura pandillera de The Warriors…de pibes que se la bancaban en serio.