Postulante a chongo

El chongo rara vez sabe que lo es.

“Vos no servís para chongo, Marcos”.

Parece una frase menor, tal vez hasta un comentario gracioso, pero ser chongo de la mujer es una de las más grandes fantasías de los hombres, y una de las más difíciles de lograr.

A las mujeres les cuesta comprender esto porque tienen una idea despreciable hacia el chongo, pero la imagen de “amante muleto” no es el humus morboso que cultiva el deseo de este personaje de la intimidad femenina, sino aquello de que “a pesar de existir ese desprecio” se lo requiera.

Legiones de psicópatas se involucran con mujeres desde esta figura en apariencia inocua, y es porque el chongo muchas veces forma parte de los paños íntimos de una mujer respetable. “Soltera, siempre. Sola, jamás”, se definía Mujer A mientras bebía un merlot que hacía juego con un enterito negro que le quedaba más justo que cilindro al pistón. Sin embargo los hombres de aquella reunión se picaban las uñas con los colmillos pensando en quién sería el afortunado que se montara a aquella potranca sin grupa. Lo penoso —y lo usual— es que el hombre en cuestión sea un rudimentario imbécil que sólo la pone bien y se maneja en círculos sociales tan lejanos al de la señorita que sus cuentos de erutos y babas tintas sólo se conocerían entre gente que ella no se encontraría ni buscándolos por su DNI en los padrones de toda América Latina. Eso sí, entre las amigas todas conocen al comodín, con sus medidas e inusuales hábitos.

Para las mujeres, su chongo es algo que nunca pasó, y que irremediablemente volverá a pasar.

El chongo se selecciona con dos o tres morbos particulares de la adquiridora en cuestión. Y los morbos de los chongos, en un 92%, están a la vista. Y los morbos… rara vez son elegantes. Por todas estas cosas es que el chongo es como la sombra de alguien que ellas no quieren ver.

El significado de “chongo” cambia dependiendo cada región americana. En Colombia, Ecuador y Perú significa puterío, burdel. En Chile se llama así al “resto” de algo que se va gastando (un chongo de plumero) y también a la persona que le falta alguna extremidad (manco, rengo). En República Dominicana se le dice así a los inútiles o a los miserables. En Venezuela se llama chongo a los gordos y en Paraguay a los amantes (que no son los chongos de las chicas argentinas). En España, en Honduras y en México se le llama así al rodete del pelo, pero en México también se le dice así a la vagina (o al xoxo, para hablar con propiedad) y también, siempre sin diferir mucho entre sus significados, a un postre hecho con leche y miel.

En un foro femenino encontré una definición bastante próxima de “chongo”, aunque tuve que modificarla un poco porque los últimos puntos ya hablaba de “hombre” y de “amor”. Y el chongo jamás puede inspirar esa última palabra, ni siquiera por su carencia, ausencia o falta. Por esto es que ningún chongo puede llamarse Amado o Amadeo ni de apellido Amor o sus derivados (salvo que la mujer tenga alguna parafilia muy oscura que contenga en su elaboración el uso soez del término).

(De un foro de mujeres sobre la definición de “Chongo”)
Chongo: término utilizado en la jerga fémino-argentina que se define por oposición, es decir, un chongo NO ES un novio, un marido, un amante, un amigo, un conocido, una aventura.
Para reconocerlo deberás saber que:
-A un chongo no se le presenta ni a los hijos ni a los padres, ni a familiar alguno. Tampoco te interesa saber nada de su familia.
-Con un chongo no existe compromiso, lo ves si ambos están disponibles, sino, está todo bien. 

-Si vos o tu chongo se ponen de novios, entonces se termina la relación de “chonguedad” o “chonguerazgo”.
-Todas tus amigas saben que tenés un chongo pero ninguna lo conoce. Cuando salís con ellas no lo llevás.

 

Postulantes

El chongo es para las mujeres un tipo más necesario que deseado, y siempre reemplazable por cualquier otra cosa que no signifique “estar sola”. Esa sería la explicación más clara de este rol masculino. Su desprecio viene precisamente por eso, porque el chongo sólo es requerido cuando no hay nada más. Sin embargo aplicando los términos y usos de la administración y gestión esta actividad se puede volver algo mucho más interesante. Ser chongo de una mujer no está bueno, pero ser el chongo de varias…

Un aspirante a Chongo tiene que pensar en ser chongo de al menos seis mujeres para que la actividad sea provechosa. Al Chongo las mujeres no le van a hacer un reclamo cuando no puede ir, precisamente porque no les interesa él, sólo les interesa que vayan a servirla, en el sentido más instintivo y animal de la palabra. ¡Entonces la agenda se vuelve una montaña rusa de emociones imparables! Cuando una llama, se acude sin pensar, y cuando dos llaman, a una se le dice que no y aquella hará un comentario sobre el clima y cortará de inmediato para no gastar su crédito. Los Chongos iniciáticos se pasan las primeras semanas mirando estupefactos sus teléfonos después de las brevísimas llamadas de sus amantes en donde las negativas no tienen ni el más mínimo reclamo. La emoción del momento en que la mujer, luego de terminar el coito, expulsa a empujones al chongo de la cama es una experiencia que muchos definen como cercana al nirvana.

Pero chongo se nace. Postular para chongo sin el talento innato es el desafío. Según las mujeres, el chongo es una persona con la que no se puede hablar, sólo se habla como un evento transitivo que conduce la llegada del personaje hasta el momento concreto del polvo, y del final del polvo a la salida y evaporación inmediata del tipo en el umbral de la puerta al terminar la sesión. Este requisito es fundamental porque si la plática del chongo tuviese un mínimo de interés probablemente la mujer capitalizaría eso a favor de una relación de otro tipo: derecho a roce, trampa, filito, alguito, derrape, etc. El chongo es la única figura sexual de la mujer que implica “ninguna” relación.

Otra virtud que precisa cualquier postulante a chongo es depositar todo su encanto en el acto sexual, y que no quede nada en ninguna otra parte. El chongo es un tipo que la mujer lo piensa en la cama y sin rostro, o con un rostro que es parte de una idea ajena a la realidad del chongo. Cuando este llega es inevitable que la mujer le vea la cara (es indiferente si para las mujeres es un caño o un bagallo), ella tratará de llevarlo a la cama, y al terminar, de exfoliarlo de su vida. Si el chongo se pone a hablar con la mujer probablemente ponga en un compromiso a su amante ya que esta no lo soporta. Si llegase a pasar de que sí lo soporta (esto significa una conversación de más de 15 minutos) entonces hay que entender que se pasó de la categoría cero (Chongo) a la uno (alguito), y ya todo está perdido.

Por último, nada de modales. Un chongo con modales se torna intolerable a las mujeres porque los modales implican una devolución gestual, sea de aceptación o de rechazo, y a ellas no les interesa interactuar con el chongo antes del polvo. Si usted desea postularse para chongo, llegue y sólo diga “llegué”. Y luego camine detrás de ella mientras ella hable o esté en silencio, y cuando ella se esté desabrochando la camisa, usted haga lo mismo. Luego, al terminar, salga con su ropa en los brazos y vistase en el palier. Eso, eso es ser un Chongo. Lo que todo hombre aspira a ser alguna vez en la vida.

El Chongo Zamorano

Los chongos no se conocen porque precisamente un buen chongo es el que nadie jamás sabrá que lo es, incluyéndolo. Sin embargo se sabe que uno de los más prestigiosos chongos de la era contemporánea es el Chongo Zamorano. No se apellida así sino que hoy reside en Zamora, México, donde tiene una escuela de chongos. Allí gran parte de los hombres de la comunidad, incluso familias enteras participan de los talleres que da este artesano de la pasión para elaborar un buen Chongo (“Los chongos no se hacen, se elaboran”, dice el Chongo Zamorano desde las tarimas de sus talleres). Sus influencias son tan avasalladoras que hasta se le llamó “chongada” a un pan de sabor particular elaborado con leche y… bueh, hay diferentes variedades. Mejor dejo al final de esta nota la invitación al último festival internacional que hizo el Chongo Zamorano, y un video que muestra la importancia del evento.

Video de invitación al Festival Internacional del Chongo Zamorano.

Video del resultado del Festival Internacional del Chongo Zamorano.