Salvemos las Reservas de Biodiversidad

1039647_670787359604365_520871581_oHay una especie en extinción que se debe proteger, el manyin mendocino. Su hábitat está siendo destruido y hay que hacer algo al respecto.

Primero que todo, empecemos por la taxonomía, o la clasificación de los organismos. El Manyin NO debe ser confundido con el lamentable autodenominado “pirata”, ese ser despreciable es fácil identificar, suele moverse en manadas o grupos donde se repite la palabra “carozo” o “minita”, compiten entre ellos sus conquistas amorosas (reales o imaginarias) suelen tener una fuerte tendencia a tunear sus Corsas, así como una fascinación por los equipos de audio, les gustan los auténticos decadentes y la música “para bailar”. Se los puede encontrar siempre en “lugares de levante”. El “pirata” no debe ser protegido porque es plaga. Además siendo su característica principal la falta de clase, hace que el mal gusto se extienda como un virus. No es que esté en contra de la noche, la fiesta y todo eso, nada que ver, estoy en contra del mal gusto.

En la otra mano está El Manyin, autóctono, tiene un halo de decadencia y autodestrucción, fuma desde que se levanta y se apiña con los de su clase, toma vino en vaso, escucha tango o folklore, su principal recurso de líquidos es el café. Tiene una mezcla de mujeriego, timbero y perdedor que lo hace encantador. Tiene voz ronca por el pucho y una mirada melancólica.

El problema es serio, el manyin está verdaderamente en vías de extinción, ya que su tendencia a la autodestrucción no es solo individual, sino grupal. El manyin verdadero aconseja a los aprendices de manyin a que no lo sean, a que no sean como ellos, que estudien, que cuiden a su mujer, que no se despilfarren la guita. La finalidad máxima del manyin es su destrucción como especie.

Como si eso fuera poco, en Mendoza su hábitat está disminuyendo de forma drástica, quedando solo pocos lugares o santuarios donde pueden moverse libremente.

El hábitat.

Tenemos el billar de la calle San Martin entre Rivadavia y Montevideo, lugar con manyin autóctono de predilección timbera, los machos compiten por territorio en las mesas de billar, mientras que los aspirantes a Mayin, de menor edad, lo hacen en las mesas de pool, generalmente de sincola. El consejo de ancianos se encuentra al fondo del edificio donde se juega a las cartas. Estos últimos son los manyines de mayor categoría en la pirámide social.

Otros manyines se han refugiado en uno de los últimos bastiones inmunes a la civilización, la Galería Tonsa, ahí dentro se juntan en Saturno 42, un bar/café donde no existe el día o la noche, y los manyines hablan horas de negocios imposibles en su mayoría imaginarios mientas toman café cabrales y/o vermut.

El Jockey Club Mendoza, piedra fundamental del manyinazgo mendocino. El mayin puro, el original, apuesta a los caballos y este es el lugar predilecto para perder el dinero de sus trabajos o de sus parejas mientras fuman y beben café.

Porky’s, es increíble que en la era de internet, que con un simple buscador cualquier persona puede acceder a una infinita variedad de todo tipo de material pornográfico dignos de Sodoma y Gomorra sigan existiendo cines porno, ¿la razón?. El manyin NO entiende “la computadora”, aun MENOS INTERNET.

Torbellino’s, lugar donde los Manyines buscan pareja para aparearse, son particularmente atraídos por mujeres con tapados de piel apolillados.
La gente pasa al lado de ellos sin verlos, su número mengua constantemente, el manyín se va de a poco por un camino sucio de nicotina y café sin tener remplazante.Tenemos que hacer algo, HOY MISMO, voy a escribir una carta al Grupo Danone para que el agua mineral proteja un metro cuadrado de estos hábitats en vez de un metro cuadrado en la reserva de Villavicencio, que para mi no vale un mango.