La elección de la mujer

Yo tengo derecho a emborracharme todas las noches, pero haciendo eso probablemente caiga en el alcoholismo. El alcoholismo será entonces, según mi elección, el lugar en el cual, consciente o inconscientemente, yo quiero estar. También puedo ir a ver a River con la camiseta puesta a la popular de Boca, pero haciendo eso probablemente me revienten la cara a trompadas. Quedar malherido en las tribunas será entonces, según mi elección, el lugar en el que quiero estar.

Obviamente que no debería ser así. Yo debería ir a ver fútbol con mi camiseta a cualquier parte y que no me pase nada, o sería buenísimo que la medicina desarrollase un método para que yo pueda emborracharme todas las noches sin caer en el alcoholismo. ¡Tengo derecho!

Me parece excelente el alcance que está teniendo la difusión de la marcha contra la violencia de género “#NiUnaMenos” que se está dando en las redes sociales y en los medios. Todo indica que va a ser un éxito. Un éxito la marcha, aunque probablemente no cambie nada.

¿Y si en lugar de hablar de derechos no hablamos de nuestras elecciones, de las opciones que tenemos?

¿Va a cambiar la violencia de género después de la marcha de #NiUnaMenos mientras las mismas mujeres elijan la televisión que nos muestra a las minas haciendo de su cuerpo una profesión en programas de chimentos, de bailes o simplemente por estar tirada en una cama en vivo las 24 horas?

¿Va a cambiar la violencia de género después de la marcha de #NiUnaMenos mientras elija novelas donde el hombre maltrata a la mujer, la desprecia, la humilla, la compra al tiempo que ella siente que vive la mejor experiencia sexual de su vida?

¿Va a cambiar la violencia de género después de la marcha de #NiUnaMenos mientras ponga en mi facebook o en mi Twitter cartelitos y consignas diciendo que a las mujeres les gusta que les falten el respeto, o que los hombres buenos no valen la pena?

¿Se equivocan millones de mujeres que adoran a hombres que maltratan a las mujeres en novelas y series de televisión, o que alimentan los ratings de programas donde la mujer siempre es un cuerpo o un accesorio? Son millones de mujeres… ¿no está buscando algo la mujer en general?

¿No habrá también qué replantearse qué cosas estamos eligiendo?

Todos tenemos derecho a hacer estas cosas o a consumir lo que se nos dé la gana, pero me pregunto qué pasaría si nos replanteásemos estas elecciones que hacemos todos los días. Yo creo que la violencia contra la mujer se va a reducir notablemente cuando la mujer, la que es y la que no es maltratada, deje de hacer apología de la violencia y el maltrato hacia ella misma bajo el disfraz del humor, de los gustos y de la libertad de elección.

Ojalá que la marcha de mañana logre un cambio en la sociedad. Ojalá que logre un cambio significativo en la misma mujer.